Tuesday, July 28, 2009

Adiós aleteos

Tenías cabeza de pato, de eso estoy muy seguro, hacías "cuac, cuac" al andar y a veces batías las alas como queriendo asustarnos. Una vez alguien amenazó con aplastarte con un martillo de construcción, de esos bien grandes y pesados, alguien se cansó de tus graciosas maneras. Y un día simplemente dejamos de verte, ya no más "cuac, cuac" ni una sonrisa en nuestro pico favorito, pero hasta hoy te recordamos. Y lamentamos que no hayas podido saborear el suculento pato al limón que sirvieron el día que desapareciste; te habría gustado. Te extrañaremos.

Decir adiós puede ser doloroso. No decirlo puede serlo aún más.

Friday, July 24, 2009

Aprehensión

Una vez escuchó decir que algunas cosas son mejor vistas en tinieblas.

Lo primero que entendió de esto fue que a veces vale la pena lanzarse a lo nuevo, probar, algo así como descubrir y experimentar sin un plan de por medio.

También se le ocurrió que podía referirse a algo más ligado a lo literal, que quizás debía esperar la salida de las estrellas y tratar de ver lo que durante el día no es visible.

Una tercera explicación se la dio a los estados emocionales negativos, la sensación de miseria o pesar en el corazón como métodos de ver un mundo diferente.

Pero prefirió quedarse con su última ocurrencia, la de cerrar los ojos y dejarse guíar por su imaginación, simplemente soñar a su medida. Han pasado tres años desde que escuchó esto y puso en marcha este proyecto, tres años y parece dispuesto a seguirlo por unos cuantos más.

La inspiración llega de todos lados, solo hay que saber cómo utilizarla.

Tuesday, July 14, 2009

Eres parte de ella

Primero te obligan a realizar una evaluaciones para las que no te otorgan tiempo de preparación. De acuerdo a los resultados te y asignan en uno de los cinco grupos, ninguno más especial que el otro. Pero solo a los mejores se les da la oportunidad de elegir una posición dentro de La Compañía, aunque es obtener la que se quiere, ya que los puestos suelen estar copados de antemano. Es como intentar caber en un cuarto que ha alcanzado el límite posible de personas, pero esto es de poca importancia para "ellos". Si se tiene la suficiente suerte o se habla con la gente indicada y se obtiene un puesto, las cosas se tornan borrosas.

Todo este tema de La Compañía nunca lo entendí bien, tan solo sé que te eligen para desempeñarte en algo que no es para ti, para lo que no has nacido y para lo que no tienes las habilidades necesarias. Pero a "ellos" poco les importa esto con tal de aumentar el número de empleados y convertirse en la organización mundial más grande y poderosa que alguna vez se haya visto, más allá de su utilidad o su supuesta necesidad. Pero, bueno, ¿quiénes somos nosotros para criticar un sistema que parece funcionar casi a la perfección? Yo solo quiero un plato de comida para mí y para mi familia y con eso me contento.

El precio de la conformidad humana anda medio bajo estos tiempos.

Friday, July 10, 2009

Sublime princesa

La primera vez que la vi supe de inmediato que alguien como yo jamás sería suficientemente interesante para alguien como ella, y a pesar de ser amiga de varios de mis compañeros, a pesar de haber viajado todos juntos en el mismo taxi un par de veces, nunca tuve mucho valor como para hablarle, además de que no tenía idea de qué podría decirle a una chica así.

Pero el destino, enigmático como ninguna otra cosa conocida, quiso un cambio.

Por dos años la veía acercarse a saludar a algún amigo que me acompañara, y por ese lapso de tiempo dejé que el silencio hablará por mí. Hasta que un día en el que no esperaba nada emocionante, saliendo de una nutriente clase de filosofía en la que el profesor había hablado de Platón y de su Caverna, se me acercó de repente y me saludó al reconocerme. Pareciera que que me había equivocado no una sino dos veces. Esta chica era más de lo que imaginaba, y tal vez existía oportunidad para mí.

Dos años más han pasado, al igual que una serie de sucesos aleatorios de los que no podría quejarme pero tampoco llamar grandiosos. Ella nunca dejó mis pensamientos, ni siquiera cuando otra chica los ocupó por un tiempo, y ahora solo puedo decirme que no quiero que pasen otro par de años antes de que algo magnífico tome lugar. Me encuentro tan cerca de ella, y tan lejos a la vez, y frente a mis ojos se encuentra el odioso velo de la inseguridad que no me permite distinguir las señales con la facilidad que me gustaría.

Hoy puedo decir con seguridad una sola cosa, pero la vida y el destino me demuestran que, a veces, callar puede traer mejores resultados. Diez días me separan de ella, y luego nada nunca más. O así lo espero.

Los más grandes placeres de la vida no llegan ni rápido ni fácil.

Tuesday, July 7, 2009

Primer avistamiento

Selene estaría orgullosa, y aunque por el momento me falten las palabras para dedicarle uno o dos poemas, prometo tener listos muchos más para cada una de sus visitas. Por el momento sonrío con su presencia y ante su eterna belleza. Y me despido con un dulce beso, regreso a mi sueño, vuelvo a dormir bajo la luna. Y así es.

Si la felicidad depende de un deseo, pediré lo que ya tengo.

Monday, July 6, 2009

El plan perfecto

Nunca llegaría a comprender qué locura lo había llevado a participar en el desfile, y, peor aún, tocar un instrumento que nunca antes había ni sujetado. Lo único que sabía es que debía hacerlo, debía pararse frente a miles de rostros desconocidos con la intención de captar la atención de uno en particular, uno perteneciente a la persona que por mucho tiempo se había propuesto conocer, y vaya manera de querer hacerlo en esta ocasión.

Le dieron la flauta dulce que pidió, la inspeccionó como si supiese qué hacía, dio su visto bueno y lo pusieron en su lugar, detrás de un carro alégorico con payasos danzarines. Él iba al final de la fila encima de uno con forma triangular y decoraciones musicales al estilo rock pesado, muy desentonado con el instrumento músical que llevaba en las manos, al igual que su atuendo conservador. Ya no había vuelta atrás.

Los carros avanzaban y él tocaba -o intentaba tocar- la flauta, de la que solo salían sonidos incoherentes, sin melodía, sin sazón. La alegría de los payasos de adelante se pegaba en el público para luego resbalarse cuando pasaba él con el patético espectáculo que daba, pero nada lo detenía, no tenían en mente rendirse ni mirar atrás. Estaba decidido a ser visto por la chica de sus sueños, y nada lo detendría.

Sorprendentemente, su acto causó la impresión que buscaba -o algo así. No solo por ser último sino también por llevar al festival un concierto nunca antes escuchado, los ojos de la multitud permanecían pegados en él, aunque no tanto por placer y sí tanto por ligero desprecio. Fue así como la chica lo vio, lo vio y él la vio a ella, el rostro brillante en medio de otros miles opacos.

Cuando el desfile hubo terminado, y completamente seguro de sí mismo, se dijo que la próxima etapa de su plan ahora podía ser llevado a cabo con el propósito de hablar con la chica, un paso más cerca de poder enamorarla. Solo tendría que dedicar unos meses al estudio de la guitarra eléctrica, desear que aquella no se olvidara de él y esperar lo mejor. Nada podía salir mal.

Solo hacen falta las ganas, el resto llega inmediatamente después.

Thursday, July 2, 2009

El país de los ciegos voluntarios

Sé que te conocían como a un hombre que sabía qué era qué, pero nunca realmente pude comprender por qué. ¿Será, tal vez, porque la humanidad se encuentra tan absorta con lo que conoce que una vez que se presenta algo diferente no tiene idea de qué hacer con ello, y solo tú puedes ver las cosas como son? Eso explicaría -solo un poco- la razón por la que el ser conservador tiene sus beneficios traslapados por los perjuicios, pues de nada sirve la vista si vamos a andar con las manos cubriendo nuestros ojos, ¿verdad? Hombre que sabe qué es qué, dime qué es el cambio y luego ayúdame a contárselo a todos aquellos que lo buscan, de tal manera que la ceguera voluntaria y el miedo a lo nuevo cesen de existir. El miedo, principalmente.

Conocer es entender, y este a su vez aceptar.
Estas son las crónicas de un soñador empedernido que ha encontrado el significado último de las cosas por venir y que decide compartir su finito conocimiento para el bien de quien decida usarlo, si primero descubre cómo y en el tiempo suficiente como para que le sea útil. El único aviso es el siguiente: ¿De qué sirve mirar el futuro cuando el presente lo determina, y este, a su vez, es determinado por el pasado?