Saturday, July 31, 2010

El tipo con pistola

Eres la sombra detrás de la oscuridad, haciendo sólo lo que te hace sentir vivo mientras te escabulles tras una segunda víctima. Eres la mano en la boca, seguido por el grito ahogado, y una sonrisa chueca fuera de lugar. Eres la cadena que arrastras, el eslabón que aprieta despacito y parejo; despacito y parejo hasta el "¡crac!". Eres el tipo con pistola que cae al suelo en medio de un centenar de personas, y nadie sabe que estás ahí. Nadie sabe de ti. Y te escabulles por la tercera.


Hay quienes gritan por ayuda; hay quienes ayudan a gritar.

Friday, July 30, 2010

Me miras

A veces escucho que me llaman, como una voz en el viento que dice mi nombre y me hace voltear pensando que encontraré a alguien detrás de mí. En ocasiones reacciono sin pensar y grito a la distancia esperando que me contesten, creyendo que realmente he sido llamado, aunque nunca recibo respuesta. Pero la mayoría de veces solo sigo mi camino e ignoro el sonido. Y es en momentos como estos en los que me embarga la duda, en que pienso en la posibilidad de que sí haya alguien, de que ahora sí voltearé para ver a una persona detrás de mí, de que quizás sí he sido llamado después de todo. Pero la duda disminuye tras los primeros pasos, y, luego de unos segundos, sigo mi camino. Hasta que vuelvo a oírla.


Los fantasmas del pasado vienen y van.

Tuesday, July 27, 2010

Yo como acerrín

Recuerdo que te gustaba caminar bajo la lluvia; decías que estimulaba tu pensamiento, que ayudaba a tener mejores ideas y reflexiones más profundas. Quizás por ello siempre estabas resfriada la mayor parte del tiempo, aunque siempre con algo ingenioso e interesante por comentar.

Recuerdo una noche que desapareciste sin decir nada a nadie, te perdiste por las calles mojadas y caminaste por quién sabe dónde casi por tres horas, hasta que di contigo en la banca del paradero, sentada y tiritando de frío. Permaneciste en silencio todo el camino hasta la casa. Pero una vez allí, te escuché decir una frase que hasta el día de hoy sigue en mi cabeza.

Tal vez descubriste algo que el resto de nosotros ignora. Tal vez eres tan loca como dices serlo. Cualquiera sea la verdad, no estás sola. Y ahora creo entenderte.


Ser diferente no debería implicar vivir en soledad.

Sunday, July 11, 2010

Corre, león

Dicen que la venganza es un sentimiento arrebatador, y aunque durante años pasé mi vida pensando que nunca lo sabría, temo que ahora entiendo a qué se referían.

En mis sueños suelo viajar a los lugares más increíbles, visito extraños lugares que difícilmente existirían en el mundo real y que por ello son tan únicos y maravillosos. Pues bien, me encontraba en uno de aquéllos, uno especialmente magnífico entre las montañas, en una amplia ladera cubierta por jardines muy verdes. La vista era perfecta, pues desde este punto era posible observar, a cientos de metros más abajo, la enorme extensión de un valle adornado por arboledas y ríos. Si la historia hubiese sido otra habría llamado a éste mi lugar favorito.

Aquí arriba me encontraba junto a unas veinte personas, todos desconocidos para el resto, acampábamos como parte de una excursión en la que nos habíamos inscrito, cada uno por un motivo diferente. La primera noche no hubo mucho contacto entre los asistentes, sólo algunos saludos de cortesía y quizás por ahí una pequeña conversación sin mayores consecuencias. Pero la segunda, tras un día entero de actividades grupales y competencias amigables, la atmósfera había sufrido un cambio bastante notorio, ahora nos encontrábamos reunidos alrededor de una fogata, cantando, bailando, hablando animadamente y compartiendo nuestro tiempo. Luego de dos noches muy similares, en las que era evidente la creciente confianza que iba habiendo entre todos, hubo una tercera que transformó nuestra estadía por completo.

Uno de nosotros había diseñado y construido una batería con latas vacías, platos de cartón, botellas y rocas, y había comenzado a tocar con la ayuda de unas ramas que partió de un árbol cercano. A él se le unieron el único que había llevado una guitarra acústica y una chica que cantaba con una voz estupenda. Fue un espectáculo divertido y muy necesario, pero no pareció haberle gustado a alguno de los otros asistentes, pues a la mañana siguiente la guitarra amaneció hecha añicos y la batería había perdido todos sus componentes. Los dueños de ambos instrumentos armaron un gran alboroto, preguntando de uno en uno por el responsable de tremendo acto, pero, como era de esperar, nadie dio la cara.

Las actividades de ese día se dieron como estaban planeadas, pero esta vez había una tensión muy fuerte presente, y lo que en un principio fueron competencias tranquilas y amistosas, ahora eran luchas de poder u oportunidades de avergonzar y someter a los menos aptos. Lo que comenzó como un viaje de búsqueda personal ahora se volvía un insoportable enfrentamiento entre seres humanos perdidos y abrumados por sentimientos que ni ellos mismos comprendían. Pero lo peor sucedió al caer el sol, cuando las cosas habían menguado en son de tregua tan solo para no pasar la noche con un ojo abierto.

Durante la tarde de ese día, el que había construido la batería se escabulló del campamento y consiguió bajar hasta el valle por un sendero oculto. Su intención inicial era huir de toda esta pesadilla, pero en un punto entre su escape y el momento en que llegó al valle, algo le hizo cambiar de opinión. Deambuló por las arboledas por unas horas hasta que encontró un animal que no creyó que hallaría en un lugar con aquél, pero que sería perfecto para la ejecución de su plan.

El majestuoso león dormitaba a la sombra de un gran olmo, pero una vez que sintió el olor del trasgresor se puso en pie de un salto y lo encaró con las fauces bien abiertas y amenazantes. El baterista le dirigió una mirada similar, le gruñó igualmente y hasta sacudió su cuerpo como si supiese comunicarse con la bestia, aunque no tenía idea de lo que estaba haciendo. Y apenas notó que el furioso animal daba el primer paso, dio media vuelta y comenzó a correr tan rápido como pudo, seguro de que la distancia que lo separaba del león se iba acortando con cada segundo, y que de no llegar de vuelta al campamento a tiempo, todo lo que había planeado habría sido en vano.

Y así fue como despertaron todos en medio de la noche, ante un grito de alarma que proclamaba el sorpresivo ataque del felino. Tanto el baterista recién llegado como el resto de participantes corrimos empapados de miedo por toda la ladera en busca de socorro en alguno de los árboles, seguros de que varios no se salvarían, y que sería este terrible desenlance lo que más recordaríamos de la excursión que tendría que haber resuelto nuestras vidas en lugar de dañarlas de tal manera. Mientras jadeaba despavorido y corría lejos de la bestia, no pude evitar sonreír al sentirme seguro de que, incluso si no lograba sobrevivir a este episodio, aquel que osó destruir mi batería sufriría un destino parecido.


Felicidad, entusiasmo, angustia, dolor; no importa cuál sea el sentimiento, siempre será compartido.

Tuesday, July 6, 2010

Punto de quiebre


Podía ver mi reflejo en la leche del tazón con cereal, era yo, más "yo" que en otros momentos, divido por las hojuelas de maíz pero aún perfectamente reconocible. Me pregunto si ésta puede decirse la manera más eficaz de dar con mi verdadera imagen, aquel individuo que soy para el resto pero que yo mismo desconozco, el "yo" que se me escapa, el "yo" que todos consideran que soy y que tal vez sea realmente. Quizás por ello me siento tan ajeno a mí mismo. Quizás por ello me oculto tras máscaras que no hacen más que cubrir mentiras. ¿Habría sido diferente mi vida si te hubiese encontrado antes del desayuno?


Lo cotidiano también guarda significados.
Estas son las crónicas de un soñador empedernido que ha encontrado el significado último de las cosas por venir y que decide compartir su finito conocimiento para el bien de quien decida usarlo, si primero descubre cómo y en el tiempo suficiente como para que le sea útil. El único aviso es el siguiente: ¿De qué sirve mirar el futuro cuando el presente lo determina, y este, a su vez, es determinado por el pasado?