Thursday, December 27, 2012

Una escena

En mi cabeza visualizo una escena. Es un momento de aparente tranquilidad, aunque en el fondo asediado por la angustia; un momento que sé con seguridad que acabará, pero sin idea alguna de cuándo. Lo que vendrá luego es un camino cuesta abajo, un descenso sin descanso hasta el fin. Por ello la valía de ese momento, por ello la necesidad de disfrutarlo y aferrarme a él como la última posible satisfacción. ¿Pero cómo aprehender dicho placer si lo único en lo que pienso es en cuánto tiempo puede quedarme? ¿Y si no consigo terminar lo que comience? ¿Y si el final me sorprende desprevenido? Sentado en la mesa de un bar, mirando la puerta de salida por el rabillo del ojo, doy con indiferencia un último sorbo a mi trago y espero. Solo espero.


Pensar mucho y hacer poco no suele llevarnos muy lejos.


Saturday, September 22, 2012

¿Cuánto dura un "para siempre"?

La chica de los ojos verdes se ha ido para siempre. Por buscarla te perdiste entre tus sueños, quedaste enmarañado en las difusas imágenes que armaste de ella y olvidaste cómo ser quien alguna vez elegiste ser. Con la cabeza confundida y pasos a medio dar, deambulaste al lugar que juraste no volver, donde depositaste esa parte de ti que te mantenía en equilibrio con el mundo, y poco a poco te fuiste rindiendo, poco a poco fuiste aceptando esta nueva imagen de ti, a pesar de ser algo muy distinto al otro lado del espejo.

Ahora sentado, ahora conforme, ahora con la lógica como escudo, te observo en pleno desgaste. Las capas que te componen se desgajan con cada palabra que escribes y dejan entrever a una persona que ha perdido la voluntad de pintar el mundo, su mundo, con el corazón; que masculla excusas para no levantar la mirada y con ella el ánimo. Te observo en pleno derretimiento y no siento pena.

No siento pena porque sé que todo esto es parte de tu plan, tiene que serlo. Sé que una parte de ti, la misma de la que te despojaste, vendrá a sacarte de este lugar en el que te has desplomado, vendrá a mostrarte una verdad, la verdad: la chica de los ojos verdes se ha ido para siempre, pero sus huellas guiarán el resto de tus sueños, permanecerán hendidas en todos los caminos que decidas transitar y serán el único reflejo que quedará en ti de su existencia. Y si tal verdad no te es suficiente, pues aquí va otra: el verde no es el único color en el mundo.


Otros podrán influir en quiénes somos, pero no determinarnos.

Sunday, June 24, 2012

Neutral y despiadada


A veces escucho decir que la vida es injusta, y a veces lo siento de primera mano. No importa cuán bueno seas, cuántos actos nobles realices, si eres solidario, si llevas una vida honesta, si tratas bien a los demás; la vida te considerará uno más del montón. Pero no hará esto por malicia, ni te recompensará en ocasiones por ser bondadosa. Como lo veo, la vida es totalmente imparcial y desinteresada, puede ayudarte o ahogarte según las circunstancias, y justamente por eso es también despiadada. No tiene compasión, y no hay razón para que la tenga, no está en su naturaleza intercerder por nadie, sólo es y no hay forma de cambiarla. Lo único en lo que podemos encontrar consuelo es que cada uno decide cómo aprovechar lo que recibe, cómo tomar las oportunidades o las durezas que se nos presentan. Y en base a nuestra actitud es que mejoramos o empeoramos nuestras propias vidas.


La vida no es injusta, es indiferente.

Sunday, April 22, 2012

Del corazón y del alma

Por ahí dicen que el corazón tiene más agujeros de los que cualquiera podría concebir, y que cada uno de ellos es llenado con la esencia de personas significativas en nuestras vidas, tanto así que morir sería como extraviar el alma de aquellos que amamos. Dicen, también, que por esa razón uno vive en desesperación, vive buscando ser amado, pues así deja parte de sí en los demás, y su existencia se ve multiplicada, engrandecida casi; morir y dejar de uno mismo en otros es como ser inmortal.

Dicen que el alma de los niños es roja y espesa, que suele ocupar más espacio que la de un hombre adulto, y que el niño interior del que todos hablan no es más que la acumulación de todas aquellas almas, eso a lo que llamamos sangre. Pero, ¿por qué? Algunos responden que el amor de los niños es más grandioso; otros, más seguros, descartan lo anterior y afirman que toda alma se torna roja, incluso las que en un inicio eran negras.

También hablan del amor como el futuro de la humanidad, aquello que nos nutre, que nos mantiene vivos, que le da energía a las almas que contenemos en el corazón; el amor como aliciente para sí mismo. He ahí el por qué de la violencia y del odio, corazones envilecidos por la falta de alimento, de combustible. Dicen que la razón última de nuestra existencia, eso por lo que vale la pena vivir, es llenar el espacio en nuestros corazones, un espacio que muchos sospechan ilimitado.

Pero yo no sé a quién oír o qué creer. ¿Cuánto es cierto y cuánto especulación? El vacío en mi corazón me inclina a pensar como verdaderos los rumores, y el ansia por llenarlo casi lo confirma. Sin embargo, prefiero vivir y conocer, sentirlo y experimentarlo de primera mano si he de entender al amor como el conjunto de almas que albergo en mí. Prefiero tapar mis oídos, cerrar los ojos y toparme con la realidad a mi propia velocidad antes que sentirme satisfecho con respuestas que no son mías. Y tal vez entonces pueda atreverme a hablar de amor, del corazón y del alma.


De todas las voces, escuchar la interior es lo más recomendable.

Thursday, February 9, 2012

Promedio

Haz comenzado a odiar tus sueños, no por los ocasionales contenidos negativos, sino por esa intrínseca verdad con que van cargados y que tanto asocias a tu realidad. No es el peligro o el dolor de lo que huyes, son los momentos de felicidad. Una sonrisa, una sensación de bienestar, una emoción placentera; ante el más mínimo indicio de que algo de aquéllo ingresará a tu mente, decides despertar. Tan real se vuelve todo lo que sueñas que experimentarlo dormido es traicionar a tu yo despierto, más aún sabiendo que poco de lo soñado irá a suceder en la realidad. ¿Por qué soñar con sonrisas si la vida sólo te muestra su lado amargo? Pero hay algo más ahí que ocultas. Quizás no sea dejar de sentir placer al soñar, sino verlo en otros que no lo merecen al andar despierto, como vivir la vida de los demás cuando duermes y abrir los ojos asqueado al saber que nada experimentado te pertenece. Pero no eres víctima ni culpable, tan solo un intermediario más, un conducto a través del cual las personas pueden alcanzar la felicidad o caer rendidos. La mala noticia es que, indistintamente del desenlace, habrás de vivirlos tú primero. Y sufrir por ellos también.


El límite entre perfección y fracaso total.


Fuente de la imagen: http://th09.deviantart.net/fs70/PRE/i/2011/225/c/2/misterious_by_0emptiness0-d46fovt.jpg

Thursday, January 26, 2012

Deleite

Sólo puedo pensar en la pelusa danzarina sobre mi pulgar. La cosa más simple da vueltas sobre sí, se mueve de una manera espeluznante y fascinante; es increíble cuánto me hace sentir y cuán poco capaz me siento de describirlo. No he visto belleza semejante antes, la sencillez con que gira y gira y gira me confunde dulcemente, enlentece mi respiración y hace temblar todo mi cuerpo, una pequeña tormenta en la punta de mi dedo que de forma silenciosa me va dejando sin energías. Poco a poco el aire que respiro va dejándome, y lo sé muy bien, pronto sólo me quedará una hermosa pelusa, que sin querer y con su baile vino a hablarme de los secretos que esconde el mundo y de las pequeñas maravillas que los encubren. Necio o cobarde, prefiero tener miedo.


Las palabras pueden dar vida a lo inerte.
Estas son las crónicas de un soñador empedernido que ha encontrado el significado último de las cosas por venir y que decide compartir su finito conocimiento para el bien de quien decida usarlo, si primero descubre cómo y en el tiempo suficiente como para que le sea útil. El único aviso es el siguiente: ¿De qué sirve mirar el futuro cuando el presente lo determina, y este, a su vez, es determinado por el pasado?