Neutral y despiadada


A veces escucho decir que la vida es injusta, y a veces lo siento de primera mano. No importa cuán bueno seas, cuántos actos nobles realices, si eres solidario, si llevas una vida honesta, si tratas bien a los demás; la vida te considerará uno más del montón. Pero no hará esto por malicia, ni te recompensará en ocasiones por ser bondadosa. Como lo veo, la vida es totalmente imparcial y desinteresada, puede ayudarte o ahogarte según las circunstancias, y justamente por eso es también despiadada. No tiene compasión, y no hay razón para que la tenga, no está en su naturaleza intercerder por nadie, sólo es y no hay forma de cambiarla. Lo único en lo que podemos encontrar consuelo es que cada uno decide cómo aprovechar lo que recibe, cómo tomar las oportunidades o las durezas que se nos presentan. Y en base a nuestra actitud es que mejoramos o empeoramos nuestras propias vidas.


La vida no es injusta, es indiferente.

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