Wednesday, September 2, 2009

Cuando la vi pasar

La vi correr entre los carros detenidos, no conseguí ver su rostro en un principio pero apostaba que llevaba una sonrisa en él, avanzaba rápidamente al otro lado de la calle al encuentro de algo que yo apenas y podía imaginar.
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Cuando pasó delante de mí tuve una extraña sensación, como si conociese a esta mujer, como si supiese la historia de su vida, como si alguna vez en el pasado nos hubiésemos encontrado en la banca de un parque para conversar sobre las alegrías y los pesares del mundo. Imaginé que había sido así, que efectivamente la conocía y que después de ese encuentro tuvimos muchos otros en los que pudimos ahondar ya no en el resto sino tanto en ella como en mí, un par de desconocidos que buscaban entenderse contándose sus vivencias y que esperaban encontrar paz al compartir sus experiencias.
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Al verla pasar sonreí como si lo hiciese ante alguien a quien no he visto en mucho tiempo y cuya presencia me es sinónimo de calidez, de seguridad. Pero antes de que esta pudiese alcanzar la otra vereda, un motociclista avesado se abrió paso entre la hilera de carros y chocó contra ella sin que ninguno de los dos lo anticipase. Y así fue como tan pronto como la hallé la perdí, una existencia fugaz, almas gemelas solo por un instante, casi como si una parte de mí también hubiese muerto. ¿Qué la esperaba al otro lado de la calle?, pues no lo sé, pero a veces pienso que ese día ella simplemente quiso escapar.
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El valor de un momento no está limitado por su duración.

2 comments:

  1. Quizás era toda la felicidad del mundo, quizás era lo que no necesitabas... una moto justiciera o un destino inevitable...

    Sigue caminando... y escapa...

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  2. Seguiré caminando, sí, pero creo que la respuesta nunca es escapar.

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Estas son las crónicas de un soñador empedernido que ha encontrado el significado último de las cosas por venir y que decide compartir su finito conocimiento para el bien de quien decida usarlo, si primero descubre cómo y en el tiempo suficiente como para que le sea útil. El único aviso es el siguiente: ¿De qué sirve mirar el futuro cuando el presente lo determina, y este, a su vez, es determinado por el pasado?